sábado, 9 de enero de 2016

2015

Todos decidimos a donde dirigimos nuestra vida.

Todo el año pasado (2015) me hundí en mis problemas, desde un principio yo me encasille pensando y creándome la idea que ese año sería el peor que podría haberme pasado y solo porque me salí de la universidad, fue algo muy difícil porque yo siempre viví con la idea de la perfección y para mí eso era, ir al par con escolaridad y edad, me refiero nunca reprobar o atrasarse de año pero para mi mala suerte eso fue exacto lo que me ocurrió, para mí misma era la pena andante ¿Qué iban a decir mis amigos, mis maestros, mi familia? Eso fue lo que rondaba por mi mente todo ese tiempo, cuando me di cuenta que a nadie le importa tu vida y tus fallas, no puedo mentir y decir que todo eso paso desapercibido porque en la sociedad que vivimos con la idea de nunca fallar, mínimo para mi ese es mi mayor miedo, el fracaso pero ahora que lo pienso y recordando el 2015 no fue para nada malo.

Hoy escuche una frase que me encanto, dice “No fracase 1,000 veces, encontré 1,000 veces de cómo no hacerlo”, eso simplifica muchas cosas en las que me atormentaba, el año pasado aprendí tanto, conocí gente que me dejo tanto, inicie proyectos, probé cosas nuevas, tuve mi primer trabajo del que terminé enamorada. Terminé una relación, una mentira que me dañaba, comencé a cuidarme, aun me falta mucho que recorrer y estoy lista.